martes, 20 de diciembre de 2016

Odio

Odiar, una palabra muy fuerte me dicen
para, a la ligera, gritar.

Puede ser tan verdad como quien dice
que la vida esta para disfrutar.
Para eso hay que amar al igual que odiar.

Quiero sentir odio,
igual que quiero sentir amor.

¿Quien me lo prohíbe?
No es mi problema que a ti no te guste.

Sobre gustos no hay nada escrito,
menos sobre sentimientos.

En esta vida hay que disfrutar,
yo quiero odiar igual que quiero amar,
quiero descubrir cada sentimiento
ya sea el mejor, ya sea el peor.

Así me siento completa, me siento más culta.
No es mi problema que a tí no te lo parezca,
pues yo aprendo de lo que siento
para ser un poco más honesto
y pensar con cautela
a qué actos me conlleva
el sentimiento del que hablo
para saber de qué mejor forma usarlo,
para saber no hacer daño.

¿Acaso tu verdad es toda la que existe?
yo creo que no, no te emociones.

Si todos comprendiesen
que existen muchas verdades,
no tantos se cargarían así de razones.

Me mata que me digan "odiar es muy fuerte",
¡Deja de cohibir tu mente!
También insultamos gratuitamente
sin pensar en cuánto duele a la gente.

¿Eso no es odiar un poco?
Piénsalo un momento.

Igual que nada hay escrito sobre gustos,
tampoco sobre sentimientos.
No quiero sentirme culpable
por odiar algo o a alguien.

Es humano este sentimiento,
de vez en cuando hay que dejarse llevar
por el capricho del instinto humano.
Pero al igual que no temes decir
"hijo de puta"
no seas delicado para aceptar
que a veces odio.

Si el humano posee ese sentimiento
será porque la naturaleza
quiere darte otro regalo,
para protegerte un poco
del daño humano.

Y sí, habrá quien saque puntilla
y con tono quisquilloso
rascará ofendido este asunto,
quizá comentando
"Si es que es muy feo,
saca tu mejor lado
que te dará más alegría que disgusto".

No quiero complicarme,
piénsalo a tu modo,
yo lo hago al mío,
porque ambos pensamientos
pueden ser perfectamente ciertos.

Como yo digo,
la verdad tampoco está escrita,
puede ser tan verdad tu razón
como la mía.

Pues ésta es la maravilla de la vida,
la distinta perspectiva
que hace de éste mundo
un lugar más hermoso,
más curioso,
más gracioso.

Déjame que odie un poco,
No me juzgues sólo por un acto,
que más odio se encuentra
en quien no te acepta con tus defectos
que en quien abiertamente acepta
que le gusta sentir odio.

Ya que quieres darme lecciones de vida,
déjame ser feliz con éste oxímoron,
aunque raro suene o parezca,
déjame ser feliz amando el odio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario