Inutil mi intención
hallo,
pues si no sé por dónde
mis pies van pisando,
siento que en fango
me hundo.
Inerte mi cuerpo,
que movido por las voces
busca un atisbo
de esperanza,
esperanza huidiza,
esperanza que me falta.
Todos confluyen veloces,
peces que nadan
en dirección acertada,
y yo, pobre anfibio,
que no encuentro mi lugar
ni dentro
ni fuera.
Cangrejo que ando
al revés,
y ve que todos al derecho van,
y por mucho que lo intento,
aun no soy igual.
No hay comentarios:
Publicar un comentario